26 febrero, 2015 Vicente Arenas

Nanotecnología permite disminuir consumo de agua en limpieza de paneles solares y edificios

Lograr el desarrollo tecnológico de productos que permitan disminuir costos a las empresas y a la vez contar con un menor impacto ambiental es el desafío que enfrenta Adrox, empresa que busca innovar en las soluciones que se entregan a empresas y particulares.

Con el apoyo de CORFO, la empresa Adrox logró desarrollar una serie de recubrimientos autolimpiables, pioneros en Chile con aplicaciones en los rubros de la energía  solar e inmobiliario, así como otras áreas productivas. Estos recubrimientos son transparentes y evitan que el polvo y la suciedad se adhieran a las superficies, disminuyendo costos en mano de obra y materiales de limpieza. El producto se aplica en forma líquida sobre la superficie, sin necesidad de equipamientos especiales, y para su limpieza posterior sólo se requiere un paño húmedo.

Felipe Pacheco, CEO y fundador de ADROX,  se refiere al origen de esta idea. “En un comienzo la idea tenía que ver con ahorrar costos en limpieza. Empecé a investigar y me encontré con nanotecnología, que tiene que ver con reducir los materiales a su mínima expresión. Ahí encuentras propiedades interesantes, como que sean hidrófugos, anti corrosión, entre otras características”.

Hasta el momento han desarrollado aplicaciones para la industria inmobiliaria, en la impermeabilización de muros y aplicaciones en vidrios, lo que permite que se mantengan limpios y en el caso de edificios, disminuye los costos en materiales y los riesgos del trabajo en alturas. En el caso de edificios con fachadas de vidrio, esto es aún más notorio y se convierte un aporte efectivo para la sustentabilidad, al disminuir el consumo de agua.

Una de las aplicaciones innovadoras es para mantener la limpieza de paneles solares fotovoltaicos, los que disminuyen su rendimiento de forma notoria con la suciedad. En plantas solares de gran tamaño el ahorro puede ser considerable. En estos casos se desarrolla un estudio previo por parte de la empresa para definir el producto más adecuado, de acuerdo a las características ambientales del lugar en que se ubiquen los paneles.

Además de estos usos también se puede utilizar sobre pinturas automotrices, y también se trabaja en productos antibacteriales, dirigidos a servicios de alimentación y establecimientos de salud.

 

El lado verde

Esta tecnología también tiene un bajo impacto en el medioambiente. Por una parte, las fórmulas se basan en carbono, que se degrada en forma natural sin provocar efectos tóxicos en el medio ambiente, y por otra parte implica un significativo ahorro en agua destinada a limpieza, y desaparece el uso de detergentes y químicos peligrosos.

“En el caso de los paneles solares, hemos conocido experiencias en que se utilizan 20 litros de agua por cada panel. Algo similar pasa con el lavado de los vehículos, en que se utiliza mucha agua y tiempo. Con esto se reduce drásticamente este consumo, y el uso de detergentes que terminan por contaminar estas aguas”, indica Felipe Pacheco.

El desarrollo de esta tecnología fue posible gracias a un proyecto CORFO, que otorgó el financiamiento para la investigación y la puesta en marcha de esta idea, en colaboración con la Universidad Técnica Federico Santa María de Valparaíso.